¿Cómo generar una crianza fuera de los estándares de consumo?
La crianza lejos del consumo:
El consumismo nos vende la idea de que los niños necesitan juguetes específicos o cursos milagrosos para aprender y ser exitosos. Sin embargo, el desarrollo cognitivo y emocional real no reside en acumular objetos, sino en el papel que asumen los adultos que están alrededor del peque y el cómo se generan las interacciones.
Menos objetos, más momentos de conexión:
Los juguetes comerciales con luces, sonidos dejan al peque como un espectador, sin embargo, cuando introducimos en la rutina objetos reales que utilizan en su día a día o materiales como cajas, bloques, elementos de la naturaleza exigen que el peque ponga a trabajar su imaginación y sus funciones ejecutivas y que planifique, platique con los que juegan con él y tome las riendas en el juego.
El salto ocurre cuando vemos que puede sustituir objetos por otros, por ejemplo: un cepillo puede ser una cuchara, el palo de la escoba puede ser un caballo, cuando esto ocurre estamos ante el máximo esplendor de la imaginación y de la abstracción y comprobamos que no necesita tanto para que el juego sea impulsor del desarrollo.
Por supuesto para que el juego cumpla esta función recuerda que debe ser acompañado y guiado por el adulto.
Inclusión del niño en la vida real:
El aprendizaje está afuera, por lo que no necesitas comprar tarjetas con imágenes para que aprenda a hablar o juguetes sensoriales para que conozca las texturas y las tolere.
Mediante una interacción real con los objetos, el niño aprenderá su uso y su nombre. Entonces en lugar de crear actividades artificiales o comprar kits de entretenimiento, integra al niño en las rutinas del hogar, por ejemplo pueden cocinar juntos, organizar su espacio, cuidar las plantas o reparar algo en la casa, estas actividades estructuran la mente enseñan secuencias y generan sentido de pertenencia.
Cambiar el centro comercial por el parque ofrece riqueza sensorial y motriz que ningún entorno de consumo cerrado puede igualar.
Nuestra misión:
Recuerda que la crianza necesita más tiempo y dedicación y menos consumo.